Las TIC traen consigo muchos avances en la educación, sobre
todo en el área de la innovación, ya que son herramientas que disponen de
muchos recursos para poder plantear nuevos métodos de enseñanza que sean
entretenidos y educativos. No obstante, al alumnado se le está poniendo en sus
manos un instrumento demasiado poderoso, del cual si no se tienen muchos
conocimientos se puede salir perjudicado. Por ende, pienso que ciertas
limitaciones a la hora de utilizar las TIC en el aula son necesarias para
proteger al alumnado. Para lograr este cometido, es esencial que el profesorado
esté bien capacitado y formado en las TIC, así guiarán adecuadamente al
estudiantado y serán capaces de identificar que recursos son seguros para ellos
y cuales no. Sin embargo, aplicar cierto control en los/as estudiantes no
significa denegar el uso de los recursos informáticos, es más, podrán acceder a
ellos con seguridad y probar lo aprendido por el docente, despertando su
curiosidad y creatividad.
En definitiva, todo llevado al extremo es negativo, como una
total libertad con las TIC o el control absoluto sobre ellas. En cambio,
proponer ciertos límites para su uso favorece la navegación segura por internet
sin eliminar el interés del alumnado por utilizar las TIC.

Comentarios
Publicar un comentario